Por: Carlos Toledo para todoRock.pe

Muchos sentimientos encontrados cuando escribo esta nota. Metallica es la banda sonora de nuestras vidas y es imposible ser objetivo. El sueño de miles de peruanos ya se cumplió, pues los cuatro jinetes del Apocalipsis no solo tocaron por más de dos horas, sino que devastaron el Estadio de San Marcos con su brutal puesta en escena con un sonido limpio y demoledor.

Usted lector le puede buscar cualquier adjetivo superlativo sobre lo que fue el concierto, pero las más de 50.000 almas que estuvimos el martes pasado sabemos que cualquier calificativo será insignificante.

Abrió fuegos la banda nacional Necropsya, que con veinte años de carrera se mantiene firme como la mejor banda de thrash metal peruano. Bermudez y cia. la rompieron y demostraron, al igual que M.A.S.A.C.R.E. lo hizo con Maiden, que el metal peruano está listo para mayores logros.

Metallica apareció a las 9.20 p.m. cuando las 8 zonas del estadio vibraban de un jubilo indescriptible con el intro «Ectasy of Gold» para después convertir en realidad nuestros sueños con la aclamada «Creeping Death» tal cual lo vimos en el DVD oficial de la gira «orgullo, Pasión y Gloria», pero esta vez era real ante nuestros ojos. La fiesta y la justicia para Perú estaban dadas.

Un mar de gente inició la danza brutal del pogo respondiendo con pasión a los Dioses del Thrash Metal, moviéndose como si fueran pistones humanos por toda la cancha. La lista de temas estuvo muy bien surtida pues combinaron los clásicos de la historia del metal como «Master of Puppets», «Fade To Black», «Enter Sandman«, «One» así como los principales temas de su último álbum Death Magnetic.

Fue increíble escuchar el cover de Diamond Head «Am I Evil?» algo inesperado en la noche. Sin embargo, el momento climax del concierto fue cuando el cantante James Hetfield bajo del escenario y canto con los fans el coro: «Searchiiing… Seek and Destroy!» haciendo estremecer a toda la audiencia. Este gesto visto por primera vez en no ha sido visto en toda la gira actual.

El tándem Hammet-Ulrich-Trujillo-Hetfield ejecutaron todas las piezas magistralmente, se comieron el escenario y desplegaron una energía inusual en una banda de su calibre. Lars Ulrich, batería de la banda, le dio duro a los tambores, incluso hubo momentos donde tocaba parado, arengando a la gente. Hetfield se mostro muy comunicativo, en cada canción masticó muy bien su español.

Al finalizar el concierto, Lars prometió que esto no era el fin y que Metallica retornaría a Lima. Todos nos quedamos anonadados con esto, mirando la inmensa pantalla LED que ánimo todo el show con imágenes en primer plano de los Dioses.

¿Qué más le podemos pedir a la vida? Gracias por siempre Metallica. Te esperábamos toda la vida.





Escribió: Carlos Toledo, especial para todoRock.pe
Fotos: Carlos Toledo y el MetClub Perú.

Artículo Original: http://todorock.pe/2010/01/23/metallica-lima-resumen-cronica/

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